• April 16, 2026
  • Updated 10:23 pm
Tendencias
#Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez #Paula. Una historia de Ciana Ballesteros #¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón #«Abrazo de lodo». Una crónica de Natalia Dávila #Besitoterapia para un héroe (homenaje a Pedro Restrepo) #Réquiem por Martti Ahtisaari. Una crónica de Arturo Cabrera H. desde Australia #El nido vacío: saltar del escenario al palco. Crónica de Carmen Inés Merlo #Cuando aprendimos a morir: el año de la pandemia. Por Ronald G. Soria #Amanda y Tamia Villavicencio, herederas de la poesía de su padre. Por Rubén Darío Buitrón #Soy dama de compañía. Por Magaly Villacrés, desde España
Los Cronistas I Periodismo & Literatura Los Cronistas I Periodismo & LiteraturaLos Cronistas I Periodismo & Literatura
  • El Proyecto
    • Equipo
    • Estos somos loscronistas.net
    • Escribe en loscronistas.net
  • Temas
    • Crónica
    • Diversidad de Género
    • Opinión
    • Libros
    • Ensayo
    • Cine
    • Entrevista
    • Cuento
    • Perfil
    • Poesía
    • Novela
  • Radio online
    • La otra mirada
    • Loscronistas.net
  • Talleres
  • Concurso
    • De qué se trata el concurso
    • Bases del concurso nacional de crónica 2023
    • Ediciones
  • Servicios
    • Nuestros libros
    • Consultorías y asesorías
    • Tu marca aquí

Maradona, el diez y el dios

Regresar
Ingrese su texto y encuentre el resultado
Recent Posts
  • 236 Views
  • noviembre 30, 2025

No todas somos Shakira. Y no necesitamos serlo…

No todas somos Shakira…, y no necesitamos serlo. Por Marie-France Merlyn Psicóloga La figura de Shakira ha sido protagonista en las redes sociales durante las últimas semanas. La cantante irradia belleza, energía y una juventud espectacular. “Nadie diría —me comentó una amiga en tono inconfesable— que ya se acerca a los cincuenta”. Y, en efecto,

De la polarización a la espiritualidad
Opinión
  • 1298 Views
  • noviembre 20, 2025

De la polarización a la espiritualidad

El pasado 27 de octubre, el mundo -literalmente, el mundo- empezó a hablar de una nueva propuesta musical de la cantante española más disruptiva de la historia reciente: Rosalía.


Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez
Crónica
  • 1276 Views
  • junio 23, 2024

Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez

Hay noches en que a pesar del sueño pareces estar en vigilia, como esperando, como sabiendo… Para mí esa noche no fue así. La madrugada iba entrando y el teléfono sonó a mi oído, no sé cuántas veces. Yo dormía, yo no entendía nada: “¡Mija, se murió su primo!”. Por María Augusta Pérez* Yo dormía,

Olvido. Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1164 Views
  • junio 23, 2024

Olvido. Por Rubén Darío Buitrón

Cuando me lo contaba, mamá decía que me había encargado con Elisa, pero nunca entendí por qué confió en ella para que me cuidara. ¿En qué estaría pensando mamá? ¿En su descubrimiento de que su marido la traicionaba y que esa certeza la atravesaba el alma hasta la obsesión y el dolor más vivo? Por

Cuarenta años con psiquiatras. Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1178 Views
  • junio 23, 2024

Cuarenta años con psiquiatras. Por Rubén Darío Buitrón

A los depresivos crónicos como yo quizás les ayude la idea de que nunca van a curarse del todo y que no existe nada mejor contra ese mal que asumir, sin eufemismos, que lo llevas como una sentencia a cadena perpetua. Por Rubén Darío Buitrón Es como si una potencia nuclear te atacara, sin previo

Si la muerte me hubiera tenido paciencia… Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1071 Views
  • junio 23, 2024

Si la muerte me hubiera tenido paciencia… Por Rubén Darío Buitrón

Tuve que resignarme a la atención médica privada luego de que las puertas de la salud pública, a la que tenía derecho, no se me abrieron en el momento en que mi vida se había puesto en riesgo por una grave enfermedad. Por Rubén Darío Buitrón Era absurdo pedirle a la muerte que tuviera paciencia

«El problema final». Miniensayo de Rubén Darío Buitrón sobre la novela de Pérez-Reverte
Novela
  • 1292 Views
  • mayo 26, 2024

«El problema final». Miniensayo de Rubén Darío Buitrón sobre la novela de Pérez-Reverte

Por Rubén Darío Buitrón* La reciente novela «El problema final«, de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, España, 1951), publicada por editorial Alfaguara en septiembre de 2023, tiene un sabor de algunas maneras distinto al de las 34 novelas anteriores. Si bien algunas de ellas abordan aspectos de la vida desde la trama policial e investigativa, esta nueva

Paula. Una historia de Ciana Ballesteros
Crónica
  • 1642 Views
  • mayo 26, 2024

Paula. Una historia de Ciana Ballesteros

Por Ciana Ballesteros* Paula es una mujer de 37 años. La conocí en febrero de 2019. Es una exitosa profesional en Contabilidad y Auditoría, recta, tenaz en lograr sus metas y alcanzar en corto tiempo grandes trabajos. Nos presentaron en el matrimonio eclesiástico de mi sobrino Horacio con su novia Anita. Paula es la hermana

¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón
Crónica
  • 1795 Views
  • mayo 12, 2024

¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón

Por Rubén Darío Buitrón* El show de la poeta Elvira Sastre en Quito convocó a más de 400 personas, pero, como dijo alguna vez el escritor español Arturo Pérez Reverte, su espectáculo es más fuegos artificiales que poesía. Fue inevitable. Ver a Elvira Sastre sobre las tablas del escenario de la Cámara de Comercio de

Maratones de series (historia imaginaria). Por Guillermo Gomezjurado
Historia
  • 1029 Views
  • mayo 12, 2024

Maratones de series (historia imaginaria). Por Guillermo Gomezjurado

MARATONES DE SERIES Por Guillermo Gomezjurado* Desde un principio me advirtió que no veía series y que solo pagaba Netflix porque las paredes eran delgadas y mis visitas -ruidosas- podían provocar molestias a los vecinos. Ponía cualquier cosa en la tele y subía alto, muy alto el volumen. Con este ambiente sonoro –compuesto por una

Maradona, el diez y el dios
Crónica
  • 1987 Views
  • noviembre 29, 2020
  • Crónica

*Por Carlos Narea

Maradona, la magia del futbolista y los problemas del ser humano. Su ascenso hasta lo más alto del deporte, la fama, la personalidad, los problemas del humano común, la droga, los excesos, la inestabilidad emocional. Todo tiene una misma explicación: una inteligencia especial, una forma inusual de mirar la vida.

Maradona fue un deportista tipo Mohammed Alí. Rompió sistemas y golpeador de lengua feroz, pero dueño de un drible que no lo ayudó para evitar caer en el lodo.

Recuerdo a un Maradona joven en un comercial argentino que recomendaba a los niños “dile no a la droga”. Pero el chico que salió de Villa Fiorito, una de las más pobres de Buenos Aires, no pudo escucharse a sí mismo.

El “Diego de la gente”, como se llamó en sus propias palabras, cayó en el mundo de la droga, tras su llegada a Nápoles. Es una suposición a vuelo de pájaro. Pero, aún así, en Nápoles lo ven como a un dios. La ciudad que Maradona puso en el mapa del fútbol mundial. La ciudad que dio campeonatos y que lo quiere tanto que hoy domingo 29 se lo renombrará a su estadio con el nombre de su ídolo.

Ganó una guerra para Argentina con el gol del siglo y el gol de la mano de “Dios” a Inglaterra, en plena época cuando la herida de Las Malvinas era muy profunda en el corazón de los argentinos. Siempre se ponía del lado del más débil, y tomaba su mochila al hombro y entregaba gloria.

Diego era pueblo.

Pero también era otra cosa. Mientras se reunía con Fidel Castro y Hugo Chávez, líderes de la izquierda latinoamericana, pero no tenía ningún reparo en pasear en autos millonarios que le regalaban los jeques árabes para quienes trabajó.

De manera segura, hizo una fortuna hasta ahora incalculable. No una fortuna, sino varias. Las derrochó y las volvió a ganar. La imagen más reciente de Maradona, la más polémica al menos, fue la que brindó en el mundial de Rusia. Con los brazos abiertos en cruz, casi cayéndose. Todos asumieron que estaba drogado. Luego vino la explicación oficial que nadie creyó.

“Si yo fuera Maradona… Viviría como él… Si yo fuera Maradona… Perdido en cualquier lugar… La vida es una tómbola… De noche y de día… La vida es una tómbola… ¡Y arriba y arriba!” Así le cantó Manu Chau al ídolo del fútbol.

No fue la única canción que le dedicaron. Pero es tal vez la que mejor le describe. “Si yo fuera Maradona… Saldría en Mondovisión… Para gritarle a la FIFA… Que ellos son el gran ladrón”.

Porque la FIFA, el organismo supranacional y superpoderoso del fútbol, fue uno de sus grandes enemigos y uno de los blancos de su lengua gambetera. No se guardó nada. Así era él, o blanco o negro. Nunca gris.

Trató de recuperar su figura y hubo un tiempo, para el mundial de Estados Unidos 94, en que parecía que volvía a ser él mismo, que parecía que la magia aún estaba viva. Tras un golazo contra Nigeria, una enfermera lo llevó al control antidoping. Dio positivo. “Me cortaron las piernas”, dijo.

Maradona se hizo y se deshizo. La fama no fue, como suele ocurrir, buena consejera. Las amistades que se aprovecharon de su mala cabeza no ayudaron. Llegó al punto que se peleó con las hijas de su único matrimonio, Dalma y Giannina, para que lo dejaran beber sin que le jodan la vida.

De los 90 millones de dólares en que se estima su fortuna, por ahora, llegó a declarar de manera pública que la regalaría toda. Según las leyes argentinas, dos cuartos de esa fortuna deberían ir para sus hijos. ¿Pero cuántos hijos tiene? Las dos de su matrimonio, el que tiene reconocido en Italia, tal vez tres más en Cuba (donde iba a rehabilitarse) y quién sabe cuántos más.

La lucha por esa herencia será otra historia. Pero ya Diego se fue. Su corazón, su cuerpo no aguantaron más el estilo de vida desenfrenado.

Fue tan polémico como idolatrado. Tan pobre como rico, y no solo de dinero, sino de amistades, familia, amores.

Quedan de recuerdo los documentales (uno de Kusturika, que es muy bueno), los videos de sus goles, la iglesia maradoniana, la estatua que le harán en el aeropuerto de Buenos Aires, los estadios con su nombre, los millones de argentinos que llevan su nombre o que se identifican con él de alguna otra manera.

Murió joven. Y, sí, para él también su final una tómbola…

___________________

*Carlos Narea, guayaquileño, es periodista y escritor. Pertenece al staff de loscronistas.net

Post Anteriores SALUD Y BELLEZA/ EL CUCO DE LA ALIMENTACIÓN SALUDABLE
Nuevos Post Verónica Coello M., la armonía como esencia para escribir

Los Cronistas 2026 I Todos los derechos reservados I Desarrollado por Sabana Kreativos