• February 4, 2026
  • Updated 10:23 pm
Tendencias
#Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez #Paula. Una historia de Ciana Ballesteros #¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón #«Abrazo de lodo». Una crónica de Natalia Dávila #Besitoterapia para un héroe (homenaje a Pedro Restrepo) #Réquiem por Martti Ahtisaari. Una crónica de Arturo Cabrera H. desde Australia #El nido vacío: saltar del escenario al palco. Crónica de Carmen Inés Merlo #Cuando aprendimos a morir: el año de la pandemia. Por Ronald G. Soria #Amanda y Tamia Villavicencio, herederas de la poesía de su padre. Por Rubén Darío Buitrón #Soy dama de compañía. Por Magaly Villacrés, desde España
Los Cronistas I Periodismo & Literatura Los Cronistas I Periodismo & LiteraturaLos Cronistas I Periodismo & Literatura
  • El Proyecto
    • Equipo
    • Estos somos loscronistas.net
    • Escribe en loscronistas.net
  • Temas
    • Crónica
    • Diversidad de Género
    • Opinión
    • Libros
    • Ensayo
    • Cine
    • Entrevista
    • Cuento
    • Perfil
    • Poesía
    • Novela
  • Radio online
    • La otra mirada
    • Loscronistas.net
  • Talleres
  • Concurso
    • De qué se trata el concurso
    • Bases del concurso nacional de crónica 2023
    • Ediciones
  • Servicios
    • Nuestros libros
    • Consultorías y asesorías
    • Tu marca aquí

Withman Gualsaquí, el pintor de los colores de la vida. Por Aníbal Fernando Bonilla

Regresar
Ingrese su texto y encuentre el resultado
Recent Posts
  • 142 Views
  • noviembre 30, 2025

No todas somos Shakira. Y no necesitamos serlo…

No todas somos Shakira…, y no necesitamos serlo. Por Marie-France Merlyn Psicóloga La figura de Shakira ha sido protagonista en las redes sociales durante las últimas semanas. La cantante irradia belleza, energía y una juventud espectacular. “Nadie diría —me comentó una amiga en tono inconfesable— que ya se acerca a los cincuenta”. Y, en efecto,

De la polarización a la espiritualidad
Opinión
  • 836 Views
  • noviembre 20, 2025

De la polarización a la espiritualidad

El pasado 27 de octubre, el mundo -literalmente, el mundo- empezó a hablar de una nueva propuesta musical de la cantante española más disruptiva de la historia reciente: Rosalía.


Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez
Crónica
  • 1171 Views
  • junio 23, 2024

Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez

Hay noches en que a pesar del sueño pareces estar en vigilia, como esperando, como sabiendo… Para mí esa noche no fue así. La madrugada iba entrando y el teléfono sonó a mi oído, no sé cuántas veces. Yo dormía, yo no entendía nada: “¡Mija, se murió su primo!”. Por María Augusta Pérez* Yo dormía,

Olvido. Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1080 Views
  • junio 23, 2024

Olvido. Por Rubén Darío Buitrón

Cuando me lo contaba, mamá decía que me había encargado con Elisa, pero nunca entendí por qué confió en ella para que me cuidara. ¿En qué estaría pensando mamá? ¿En su descubrimiento de que su marido la traicionaba y que esa certeza la atravesaba el alma hasta la obsesión y el dolor más vivo? Por

Cuarenta años con psiquiatras. Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1088 Views
  • junio 23, 2024

Cuarenta años con psiquiatras. Por Rubén Darío Buitrón

A los depresivos crónicos como yo quizás les ayude la idea de que nunca van a curarse del todo y que no existe nada mejor contra ese mal que asumir, sin eufemismos, que lo llevas como una sentencia a cadena perpetua. Por Rubén Darío Buitrón Es como si una potencia nuclear te atacara, sin previo

Si la muerte me hubiera tenido paciencia… Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 930 Views
  • junio 23, 2024

Si la muerte me hubiera tenido paciencia… Por Rubén Darío Buitrón

Tuve que resignarme a la atención médica privada luego de que las puertas de la salud pública, a la que tenía derecho, no se me abrieron en el momento en que mi vida se había puesto en riesgo por una grave enfermedad. Por Rubén Darío Buitrón Era absurdo pedirle a la muerte que tuviera paciencia

«El problema final». Miniensayo de Rubén Darío Buitrón sobre la novela de Pérez-Reverte
Novela
  • 1151 Views
  • mayo 26, 2024

«El problema final». Miniensayo de Rubén Darío Buitrón sobre la novela de Pérez-Reverte

Por Rubén Darío Buitrón* La reciente novela «El problema final«, de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, España, 1951), publicada por editorial Alfaguara en septiembre de 2023, tiene un sabor de algunas maneras distinto al de las 34 novelas anteriores. Si bien algunas de ellas abordan aspectos de la vida desde la trama policial e investigativa, esta nueva

Paula. Una historia de Ciana Ballesteros
Crónica
  • 1538 Views
  • mayo 26, 2024

Paula. Una historia de Ciana Ballesteros

Por Ciana Ballesteros* Paula es una mujer de 37 años. La conocí en febrero de 2019. Es una exitosa profesional en Contabilidad y Auditoría, recta, tenaz en lograr sus metas y alcanzar en corto tiempo grandes trabajos. Nos presentaron en el matrimonio eclesiástico de mi sobrino Horacio con su novia Anita. Paula es la hermana

¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón
Crónica
  • 1691 Views
  • mayo 12, 2024

¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón

Por Rubén Darío Buitrón* El show de la poeta Elvira Sastre en Quito convocó a más de 400 personas, pero, como dijo alguna vez el escritor español Arturo Pérez Reverte, su espectáculo es más fuegos artificiales que poesía. Fue inevitable. Ver a Elvira Sastre sobre las tablas del escenario de la Cámara de Comercio de

Maratones de series (historia imaginaria). Por Guillermo Gomezjurado
Historia
  • 939 Views
  • mayo 12, 2024

Maratones de series (historia imaginaria). Por Guillermo Gomezjurado

MARATONES DE SERIES Por Guillermo Gomezjurado* Desde un principio me advirtió que no veía series y que solo pagaba Netflix porque las paredes eran delgadas y mis visitas -ruidosas- podían provocar molestias a los vecinos. Ponía cualquier cosa en la tele y subía alto, muy alto el volumen. Con este ambiente sonoro –compuesto por una

Withman Gualsaquí, el pintor de los colores de la vida. Por Aníbal Fernando Bonilla
Perfil
  • 1913 Views
  • junio 25, 2023
  • Perfil

El pintor imbabureño Whitman Gualsaquí confiesa que pese al impacto mundial en época de la pandemia (2020) por causa del coronavirus y sus secuelas, pudo sobreponerse de tremenda contingencia: “Nos hemos convertido de alguna manera en psicólogos, en ese afán de entender al ser y a las circunstancias que lo rodean”.

Por Aníbal Fernando Bonilla*

Ajeno a toda postura artificiosa. Renuente al reflector. Querendón de sus raíces. Amable con la gente. Así es Whitman Gualsaquí Sasi (1960), cuya presencia y prestancia está reflejada en el ámbito pictórico. Oriundo de la ciudad de los ponchos, la cascada mítica y las huarmis con collares de amarillo intenso: Otavalo.

El impulso y evolución del quehacer artístico se da desde su juventud, cuando se traslada a Quito entre los 14 y 15 años de edad, donde fija residencia tras consolidar un cálido hogar formado por su esposa María del Carmen Veloz, y sus dos hijas, María José y Anahí Salomé.

No obstante, en la infancia -concomitante a las correrías en el barrio Copacabana- sintió que estaba predestinado para el arte (aunque en algún momento vaciló entre la música y la pintura). Y no se equivocó.

Por eso, con esfuerzo, sus padres -pese a los aprietos económicos por el cuidado de siete hijos- fueron el pilar para que perfeccionara su vocación en los colegios de artes plásticas Daniel Reyes de San Antonio de Ibarra y de la Universidad Central de Quito, donde obtuvo su titulación de tercer nivel, precisamente en la Facultad de Artes de la Universidad Central. Una vez egresado recibió el pedido de continuar en esta institución como docente y accedió a la noble labor de la enseñanza, actividad que sigue cultivando ya de manera particular en su casa a través de talleres abiertos para el público.

Reconocido dentro y fuera del Ecuador, ha expuesto sus cuadros en Alemania, España, Estados Unidos, Brasil, Argentina, Colombia, Perú. En su vasta obra destacan las series: “El color de la ternura”, “Arcos y rincones de Quito” y “Sofá rojo”, entre la tradición y la ruptura. Ejercicio impresionante de trazos y cromática desbordada como ofrenda a la fertilidad, a la tierra y a la vida.

Vivir del arte

Whitman confiesa que pese al impacto mundial en época de la pandemia (2020) por causa del coronavirus y sus secuelas, pudo sobreponerse de tremenda contingencia: “Nos hemos convertido de alguna manera en psicólogos, en ese afán de entender al ser y a las circunstancias que lo rodean”.

Por tanto, la interacción directa con la tecnología tuvo efectos sumamente favorables. “Los cultores del arte aprovechamos esta etapa reutilizando materiales y explotando de diversas formas la propia condición creativa. Los desechos y recursos sencillos o básicos se emplearon para moldear formas artísticas provenientes de la inventiva humana, por lo que el arte debió llegar de cualquier modo a las masas”, asevera.

Propició cursos de capacitación virtual para niñas, niños y personas de la tercera edad. Ha tenido como epicentro convocante a Ibarra y Cuenca. “Se buscaron posibilidades lúdicas en la realización de estos espacios de intercambio artístico, volviéndose en una terapia en donde los participantes potenciaron todas sus vivencias”. La plástica como ejercicio de catarsis y purificación personal.
“Yo vivo de la pintura. En el confinamiento pude salir adelante, incluso dando la mano y practicando solidaridades”, dice. El encierro obligado de hace tres años le sirvió para nutrirse y alimentarse de percepciones estéticas, y desde luego, éticas.

“Sofá rojo”
Su oficio artístico ya va por los 32 años. Y, aún, sostiene una constante meditación sobre aspectos que acogen su producción, a partir del lugar de origen. “Los colores están en la sangre. Hablamos y pintamos con cariño a la tierra, con profundo amor a la naturaleza, a las costumbres, a la fe religiosa, incluso a la misma política, bien entendida”.

En sus composiciones de fuerza visual, sobresale la revelación interna proveniente de la experiencia, resumida en alimentos y frutos que se dan en la cosecha (sandías, tomates, peras, manzanas); elementos de la naturaleza verde, celeste y marrón; guitarras, vasijas, colibríes y cúpulas; vestimenta de matriz otavaleña. Rinde pleitesía a la luna. Se exalta a la redondez con semblante de niña. En el lienzo despunta una provechosa propuesta afianzada en la conceptualización contemporánea. “El arte no es de velocidad, sino de armonización de los sentidos”.
El “Sofá rojo” -su última serie- abarca el tratamiento de la estilización de la mujer. La evocación en sus formas y sentires y el atributo de la anatomía física. El dibujo está detrás del color. Aunque el título denote un tono sugestivo, la obra es una recopilación sensible de la feminidad. De lo figurativo y lo abstracto. Con el color se simplifica la forma y la línea. “Me doy el lujo de manchar el dibujo, que siempre está antes que el color”, insiste.

Hoy emprende actividades y emotivos reencuentros con ex compañeros del “Daniel Reyes” para fusionar cada hallazgo individual en el pincel o la escultura desde la recuperación de espacios abiertos para exhibiciones al aire libre.

Está consciente de la complejidad de su tarea profesional y por ello persiste en la autoeducación, “para no perder la esencia artística”. Esto implica cuestionar viejos mitos, aunque a la par haya que beber de ellos. Y algo que en él es de total claridad: superar egos y vanidades. “El obrero del arte tiene que trabajar incansablemente todos los días”, enfatiza.
La precisión de Marco Antonio Rodríguez corrobora lo dicho, con prosa encendida: “El maestro Gualsaquí ha entrado al panorama de las artes plásticas ecuatorianas con pasos de hombre, anchura de corazón y de espíritu, latidos de poeta.
Humildad aprendida, sentida, vivida”.

_______________________________________

* Aníbal Fernando Bonilla, (Otavalo, 1976). Poeta. Máster en Estudios Avanzados en Literatura Española y Latinoamericana en la UNIR. Licenciado en Comunicación Social. Fue articulista del El Telégrafo entre 2010 y 2016 y hoy es columnista de El Mercurio de Cuenca. Textos suyos han sido incluidos en la revista digital venezolana Letralia. Autor de Gozo de madrugada (2014), Tránsito y fulgor del barro (finalista del Premio Nacional de Poesía Paralelo Cero 2018) e Íntimos fragmentos (2019), así como la recopilación de artículos de opinión en ConTextos (2009), y Evocación de la tierra habitada (2011, 2014). Ha participado en eventos de carácter literario, cultural y político en España, Nicaragua, Argentina, Uruguay, Cuba, Bolivia y Colombia.

Post Anteriores La zozobra del embarazo. Por Pamela Parra (II)
Nuevos Post Matar el periodismo. Por Juan Carlos Neira

Comment (1)

  1. Esther

    03 Jul 2024

    Estoy interesada en su obra me interesaria saber el valor de sus cuadros en españa. Gracias

Comments are closed.

Los Cronistas 2026 I Todos los derechos reservados I Desarrollado por Sabana Kreativos