• May 28, 2026
  • Updated 10:23 pm
Tendencias
#Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez #Paula. Una historia de Ciana Ballesteros #¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón #«Abrazo de lodo». Una crónica de Natalia Dávila #Besitoterapia para un héroe (homenaje a Pedro Restrepo) #Réquiem por Martti Ahtisaari. Una crónica de Arturo Cabrera H. desde Australia #El nido vacío: saltar del escenario al palco. Crónica de Carmen Inés Merlo #Cuando aprendimos a morir: el año de la pandemia. Por Ronald G. Soria #Amanda y Tamia Villavicencio, herederas de la poesía de su padre. Por Rubén Darío Buitrón #Soy dama de compañía. Por Magaly Villacrés, desde España
Los Cronistas I Periodismo & Literatura Los Cronistas I Periodismo & LiteraturaLos Cronistas I Periodismo & Literatura
  • El Proyecto
    • Equipo
    • Estos somos loscronistas.net
    • Escribe en loscronistas.net
  • Temas
    • Crónica
    • Diversidad de Género
    • Opinión
    • Libros
    • Ensayo
    • Cine
    • Entrevista
    • Cuento
    • Perfil
    • Poesía
    • Novela
  • Radio online
    • La otra mirada
    • Loscronistas.net
  • Talleres
  • Concurso
    • De qué se trata el concurso
    • Bases del concurso nacional de crónica 2023
    • Ediciones
  • Servicios
    • Nuestros libros
    • Consultorías y asesorías
    • Tu marca aquí

Veinte años de Ratas, ratones y rateros

Regresar
Ingrese su texto y encuentre el resultado
Recent Posts
  • 279 Views
  • noviembre 30, 2025

No todas somos Shakira. Y no necesitamos serlo…

No todas somos Shakira…, y no necesitamos serlo. Por Marie-France Merlyn Psicóloga La figura de Shakira ha sido protagonista en las redes sociales durante las últimas semanas. La cantante irradia belleza, energía y una juventud espectacular. “Nadie diría —me comentó una amiga en tono inconfesable— que ya se acerca a los cincuenta”. Y, en efecto,

De la polarización a la espiritualidad
Opinión
  • 1382 Views
  • noviembre 20, 2025

De la polarización a la espiritualidad

El pasado 27 de octubre, el mundo -literalmente, el mundo- empezó a hablar de una nueva propuesta musical de la cantante española más disruptiva de la historia reciente: Rosalía.


Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez
Crónica
  • 1323 Views
  • junio 23, 2024

Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez

Hay noches en que a pesar del sueño pareces estar en vigilia, como esperando, como sabiendo… Para mí esa noche no fue así. La madrugada iba entrando y el teléfono sonó a mi oído, no sé cuántas veces. Yo dormía, yo no entendía nada: “¡Mija, se murió su primo!”. Por María Augusta Pérez* Yo dormía,

Olvido. Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1222 Views
  • junio 23, 2024

Olvido. Por Rubén Darío Buitrón

Cuando me lo contaba, mamá decía que me había encargado con Elisa, pero nunca entendí por qué confió en ella para que me cuidara. ¿En qué estaría pensando mamá? ¿En su descubrimiento de que su marido la traicionaba y que esa certeza la atravesaba el alma hasta la obsesión y el dolor más vivo? Por

Cuarenta años con psiquiatras. Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1221 Views
  • junio 23, 2024

Cuarenta años con psiquiatras. Por Rubén Darío Buitrón

A los depresivos crónicos como yo quizás les ayude la idea de que nunca van a curarse del todo y que no existe nada mejor contra ese mal que asumir, sin eufemismos, que lo llevas como una sentencia a cadena perpetua. Por Rubén Darío Buitrón Es como si una potencia nuclear te atacara, sin previo

Si la muerte me hubiera tenido paciencia… Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1122 Views
  • junio 23, 2024

Si la muerte me hubiera tenido paciencia… Por Rubén Darío Buitrón

Tuve que resignarme a la atención médica privada luego de que las puertas de la salud pública, a la que tenía derecho, no se me abrieron en el momento en que mi vida se había puesto en riesgo por una grave enfermedad. Por Rubén Darío Buitrón Era absurdo pedirle a la muerte que tuviera paciencia

«El problema final». Miniensayo de Rubén Darío Buitrón sobre la novela de Pérez-Reverte
Novela
  • 1352 Views
  • mayo 26, 2024

«El problema final». Miniensayo de Rubén Darío Buitrón sobre la novela de Pérez-Reverte

Por Rubén Darío Buitrón* La reciente novela «El problema final«, de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, España, 1951), publicada por editorial Alfaguara en septiembre de 2023, tiene un sabor de algunas maneras distinto al de las 34 novelas anteriores. Si bien algunas de ellas abordan aspectos de la vida desde la trama policial e investigativa, esta nueva

Paula. Una historia de Ciana Ballesteros
Crónica
  • 1693 Views
  • mayo 26, 2024

Paula. Una historia de Ciana Ballesteros

Por Ciana Ballesteros* Paula es una mujer de 37 años. La conocí en febrero de 2019. Es una exitosa profesional en Contabilidad y Auditoría, recta, tenaz en lograr sus metas y alcanzar en corto tiempo grandes trabajos. Nos presentaron en el matrimonio eclesiástico de mi sobrino Horacio con su novia Anita. Paula es la hermana

¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón
Crónica
  • 1849 Views
  • mayo 12, 2024

¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón

Por Rubén Darío Buitrón* El show de la poeta Elvira Sastre en Quito convocó a más de 400 personas, pero, como dijo alguna vez el escritor español Arturo Pérez Reverte, su espectáculo es más fuegos artificiales que poesía. Fue inevitable. Ver a Elvira Sastre sobre las tablas del escenario de la Cámara de Comercio de

Maratones de series (historia imaginaria). Por Guillermo Gomezjurado
Historia
  • 1073 Views
  • mayo 12, 2024

Maratones de series (historia imaginaria). Por Guillermo Gomezjurado

MARATONES DE SERIES Por Guillermo Gomezjurado* Desde un principio me advirtió que no veía series y que solo pagaba Netflix porque las paredes eran delgadas y mis visitas -ruidosas- podían provocar molestias a los vecinos. Ponía cualquier cosa en la tele y subía alto, muy alto el volumen. Con este ambiente sonoro –compuesto por una

Veinte años de Ratas, ratones y rateros
Cine
  • 1823 Views
  • enero 2, 2020
  • Cine

*Por Christian Espinoza Parra

La celebración por las dos décadas de edad que acaba de cumplir la ópera prima de Sebastián Cordero, Ratas, ratones, rateros provoca el resurgimiento de dos viejas preguntas: ¿Cuántas veces un destino individual determina la fatalidad colectiva? ¿Acaso puede un individuo cualquiera evitar volverse un número genérico de sus circunstancias?

Estrenada en 1999, durante el año del tristemente célebre Feriado Bancario, Cordero cuenta una historia sobre la marginalidad y la violencia a través del submundo de Quito, así como la pérdida de la inocencia de un adolescente a causa de la veneración a ídolos equívocos, cuando su primo Ángel, regresa a pagar una deuda mortífera.

Un fragmento del inicio de una novela de Fernando Vallejo resalta las consecuencias devastadoras que deja la estela delictiva del visitante: “¡Y que hace que éramos niños! Se nos habían pasado los días, los años, la vida, tan atropelladamente como ese río… que convirtieron en alcantarilla para que arrastrara, entre remolinos de rabia, en sus aguas sucias, en vez de las sabaletas resplandecientes de antaño, mierda, mierda y más mierda hacia el mar”.

En efecto, la representación del Ecuador es un desbarrancadero por donde se precipatan las gentes sin distinción de clases sociales, porque solo la consecución del crimen nos iguala democráticamente, nos saca las máscaras pero no resuelve los enigmas: solo deja preguntas y despojos.

De modo que la película de Cordero funciona como una metáfora de la clase política ecuatoriana, de cuyas promesas vacías nace el averno económico y social sobre el que el país yace despernancado, sangrante, mediante el símbolo del personaje de Carlos Valencia (Ángel), un exconvicto para quien no existen los escrúpulos, para quien  amar es una cuestión de amor propio.

Tampoco existen, entonces, vínculos fraternales con su familia, a la cual va hundiendo poco a poco en una pobreza moral irreversible, pues la carroña de sus actos es peor que la pestilencia de un cadaver auténtico; de ahí el diálogo con la abuela alunada, postrada para siempre en una silla de ruedas desde donde con inevitable desverguenza contempla el desmoronamiento familiar: “Abuelita a la final solo quedamos los dos”. Es decir, el que para bien o para mal hace el ruido de la mundanal historia y la que impasiblemente lo permite.

La cómico en la jerga y las maneras toscas de Ángel pasan a una zona de sombras que ya nada puede conjurar en un mundo privado de afectos, una vez que abandona a un compañero herido, luego de una espiral de ilícitos y muerte.

Para entonces ni la clase baja, ni media, ni alta han conseguido salir indemnes: todos son partícipes conscientes de un corrompimiento mutuo, perdiendo en ese maremágnum los vestigios de toda presunción de inocencia.

La actualidad de Ratas, ratones, rateros seguirá siendo haber abierto esas preguntas en el corazón del cine nacional (que líneas arriba escribí) y que todavía seguimos tratando de responder. Hoy, quizá, con menos desazón.

_____________________

*Christian Espinoza Parra, cuencano, es editor de Catarsis Cine Club. También es comunicador y escritor.  

Post Anteriores El piropo quiteño tiende a desaparecer...
Nuevos Post Titicaca, el lago de dos países, o de ninguno...

Los Cronistas 2026 I Todos los derechos reservados I Desarrollado por Sabana Kreativos