• April 3, 2026
  • Updated 10:23 pm
Tendencias
#Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez #Paula. Una historia de Ciana Ballesteros #¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón #«Abrazo de lodo». Una crónica de Natalia Dávila #Besitoterapia para un héroe (homenaje a Pedro Restrepo) #Réquiem por Martti Ahtisaari. Una crónica de Arturo Cabrera H. desde Australia #El nido vacío: saltar del escenario al palco. Crónica de Carmen Inés Merlo #Cuando aprendimos a morir: el año de la pandemia. Por Ronald G. Soria #Amanda y Tamia Villavicencio, herederas de la poesía de su padre. Por Rubén Darío Buitrón #Soy dama de compañía. Por Magaly Villacrés, desde España
Los Cronistas I Periodismo & Literatura Los Cronistas I Periodismo & LiteraturaLos Cronistas I Periodismo & Literatura
  • El Proyecto
    • Equipo
    • Estos somos loscronistas.net
    • Escribe en loscronistas.net
  • Temas
    • Crónica
    • Diversidad de Género
    • Opinión
    • Libros
    • Ensayo
    • Cine
    • Entrevista
    • Cuento
    • Perfil
    • Poesía
    • Novela
  • Radio online
    • La otra mirada
    • Loscronistas.net
  • Talleres
  • Concurso
    • De qué se trata el concurso
    • Bases del concurso nacional de crónica 2023
    • Ediciones
  • Servicios
    • Nuestros libros
    • Consultorías y asesorías
    • Tu marca aquí

El penal y los fantasmas sin nombre ni apellido

Regresar
Ingrese su texto y encuentre el resultado
Recent Posts
  • 223 Views
  • noviembre 30, 2025

No todas somos Shakira. Y no necesitamos serlo…

No todas somos Shakira…, y no necesitamos serlo. Por Marie-France Merlyn Psicóloga La figura de Shakira ha sido protagonista en las redes sociales durante las últimas semanas. La cantante irradia belleza, energía y una juventud espectacular. “Nadie diría —me comentó una amiga en tono inconfesable— que ya se acerca a los cincuenta”. Y, en efecto,

De la polarización a la espiritualidad
Opinión
  • 1227 Views
  • noviembre 20, 2025

De la polarización a la espiritualidad

El pasado 27 de octubre, el mundo -literalmente, el mundo- empezó a hablar de una nueva propuesta musical de la cantante española más disruptiva de la historia reciente: Rosalía.


Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez
Crónica
  • 1257 Views
  • junio 23, 2024

Un dolor imposible. Por María Augusta Pérez

Hay noches en que a pesar del sueño pareces estar en vigilia, como esperando, como sabiendo… Para mí esa noche no fue así. La madrugada iba entrando y el teléfono sonó a mi oído, no sé cuántas veces. Yo dormía, yo no entendía nada: “¡Mija, se murió su primo!”. Por María Augusta Pérez* Yo dormía,

Olvido. Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1149 Views
  • junio 23, 2024

Olvido. Por Rubén Darío Buitrón

Cuando me lo contaba, mamá decía que me había encargado con Elisa, pero nunca entendí por qué confió en ella para que me cuidara. ¿En qué estaría pensando mamá? ¿En su descubrimiento de que su marido la traicionaba y que esa certeza la atravesaba el alma hasta la obsesión y el dolor más vivo? Por

Cuarenta años con psiquiatras. Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1158 Views
  • junio 23, 2024

Cuarenta años con psiquiatras. Por Rubén Darío Buitrón

A los depresivos crónicos como yo quizás les ayude la idea de que nunca van a curarse del todo y que no existe nada mejor contra ese mal que asumir, sin eufemismos, que lo llevas como una sentencia a cadena perpetua. Por Rubén Darío Buitrón Es como si una potencia nuclear te atacara, sin previo

Si la muerte me hubiera tenido paciencia… Por Rubén Darío Buitrón
Crónica personal
  • 1049 Views
  • junio 23, 2024

Si la muerte me hubiera tenido paciencia… Por Rubén Darío Buitrón

Tuve que resignarme a la atención médica privada luego de que las puertas de la salud pública, a la que tenía derecho, no se me abrieron en el momento en que mi vida se había puesto en riesgo por una grave enfermedad. Por Rubén Darío Buitrón Era absurdo pedirle a la muerte que tuviera paciencia

«El problema final». Miniensayo de Rubén Darío Buitrón sobre la novela de Pérez-Reverte
Novela
  • 1273 Views
  • mayo 26, 2024

«El problema final». Miniensayo de Rubén Darío Buitrón sobre la novela de Pérez-Reverte

Por Rubén Darío Buitrón* La reciente novela «El problema final«, de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, España, 1951), publicada por editorial Alfaguara en septiembre de 2023, tiene un sabor de algunas maneras distinto al de las 34 novelas anteriores. Si bien algunas de ellas abordan aspectos de la vida desde la trama policial e investigativa, esta nueva

Paula. Una historia de Ciana Ballesteros
Crónica
  • 1625 Views
  • mayo 26, 2024

Paula. Una historia de Ciana Ballesteros

Por Ciana Ballesteros* Paula es una mujer de 37 años. La conocí en febrero de 2019. Es una exitosa profesional en Contabilidad y Auditoría, recta, tenaz en lograr sus metas y alcanzar en corto tiempo grandes trabajos. Nos presentaron en el matrimonio eclesiástico de mi sobrino Horacio con su novia Anita. Paula es la hermana

¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón
Crónica
  • 1771 Views
  • mayo 12, 2024

¡Auxilio, Bukowski. Ahí viene Elvira! Crónica de Rubén Darío Buitrón

Por Rubén Darío Buitrón* El show de la poeta Elvira Sastre en Quito convocó a más de 400 personas, pero, como dijo alguna vez el escritor español Arturo Pérez Reverte, su espectáculo es más fuegos artificiales que poesía. Fue inevitable. Ver a Elvira Sastre sobre las tablas del escenario de la Cámara de Comercio de

Maratones de series (historia imaginaria). Por Guillermo Gomezjurado
Historia
  • 1015 Views
  • mayo 12, 2024

Maratones de series (historia imaginaria). Por Guillermo Gomezjurado

MARATONES DE SERIES Por Guillermo Gomezjurado* Desde un principio me advirtió que no veía series y que solo pagaba Netflix porque las paredes eran delgadas y mis visitas -ruidosas- podían provocar molestias a los vecinos. Ponía cualquier cosa en la tele y subía alto, muy alto el volumen. Con este ambiente sonoro –compuesto por una

El penal y los fantasmas sin nombre ni apellido
Crónica
  • 2972 Views
  • abril 28, 2019
  • Crónica

Por Carlos Narea*

Las cárceles vacías guardan la solemnidad de las iglesias.

Ambos lugares comparten un profundo silencio, restos alarmantes de las historias que allí se escriben en las paredes de las estrechas y agobiantes celdas.

Y el expenal García Moreno tiene miles. Tantas como las miles de personas que, encerradas dentro de esos muros, cumplieron la expiación de sus culpas.

En sus últimos años de funcionamiento estuvieron recluidos más de 4.000 internos, quienes convivieron en un reclusorio que apenas tenía capacidad para 200 o 300 personas.

El anterior Gobierno, como parte de su política de rehabilitación y reinserción social, lo cerró en el 2014. El penal, hasta ese año, fue símbolo de la represión, la sordidez, el crimen y la miseria.

Pero no solo hubo miseria.

También hubo historia.

La historia republicana está ligada al expenal. “La Hoguera Bárbara”, como se conoce al vergonzoso asesinato del General Eloy Alfaro, ocurrió en la celda 13 del pabellón E, el 28 de enero de 1912.

Hoy, el espacio es un museo que recopila placas, imágenes y un busto del “Viejo Luchador”, como recordatorio del hombre que llevó al Ecuador a la modernidad, pero que fue arrastrado e incinerado por las fuerzas políticas conservadoras.

Uno de sus descendientes, también llamado Eloy Alfaro, recuerda con tristeza que su abuelo cumplió 102 años de prisión en el expenal. Nunca, después de su muerte, se firmó su salida legal del reclusorio. “Cuando recorrimos con los descendientes de quienes fueron asesinados ese día, nos dimos cuenta que durante la revisión de los reclusos aún se nombraba al General. Esto fue en el 2005”, recordó Alfaro. En el 2014, el entonces presidente Rafael Correa firmó la orden de liberación del ‘Viejo Luchador’.

Las celdas que en sus inicios fueron diseñadas para dos personas, llegaron a albergar 15 y hasta 40 reclusos. El colapso del servicio sanitario, del suministro eléctrico y otros servicios; además del hacinamiento, hicieron imposible los planes de rehabilitación.

El reclusorio, denominado como Centro de Rehabilitación Social (CRS) de Varones N.1, durante su tiempo de funcionamiento pudo ser cualquier cosa menos eso. Los internos, a través de los llamados ‘caporales’ llegaron a ser los dueños del expenal. Imponían las reglas de convivencia, vendían celdas, otorgaban permisos para salir y entrar. La venta de drogas, alcohol y otras irregularidades eran temas cotidianos.

Todos sabían qué ocurría dentro de los muros, poco se hizo para cambiarlo. Se aseguraba entre los internos, que gracias a la complicidad de los guardias, cualquier lujo era posible. Claro, si se tenía el dinero para pagarlo.

De las historias que son moneda común entre quienes conocieron la realidad del expenal está la de Óscar Caranqui, narcotraficante que transformó su celda, en el pabellón A, en una suerte de habitación de hotel.

Televisor plasma, licores, señal de cable, comida gourmet que le traían de afuera, fueron algunos de los beneficios que consiguió con el poder de su dinero.

También rondaron en los pasillos las historias que el fantasma del General Alfaro rodeaba su celda, vestido de blanco y con su inconfundible barba.

Que incluso llegó a cuidar de los reclusos que eran inocentes y hasta sanar a quienes le solicitaban el favor a San Eloy. Así de intensa era la relación entre el penal y uno de sus más ilustres huéspedes.

Estas narraciones se encuentran registradas en el libro “Espacios Vacíos: Memoria del expenal García Moreno”, elaborado por gestión de los ministerios de Justicia y Cultura y Patrimonio. El objetivo era reconstruir una memoria social de uno de los sitios más emblemáticos y a la vez más sombríos que se puede encontrar en Quito.

Después de su cierre, con el traslado de los reclusos al nuevo Centro de Reclusión Social (CRS) de Cotopaxi, en Latacunga, el expenal se volvió un museo. Más de 120.000 personas lo han visitado en cinco años.

Sus celdas aún conservan colchones raídos, ropa vieja, microondas derruidos, televisores ingresados de contrabando, huecos en las paredes que servían como escondites de licor, celulares o armas.

El expenal es parte de una historia que nadie quisiera repetir. Es difícil imaginar que el ahora museo alguna vez se pensó como un centro de “rehabilitación social”.

Sus muros garabateados, sus paredes vetustas, sus baldosas desvencijadas, sus muertos, son los retazos de quienes durante años fueron olvidados.

Si hasta el Gran General, el Viejo Luchador Eloy Alfaro, sufrió un imperdonable olvido de 102 años, cómo no van a quedar en la desmemoria los fantasmas sin nombre ni apellido.

______________

*Carlos Narea es periodista y escritor. Pertenece al staff de loscronistas.org

Post Anteriores Puerto El Carmen, el umbral de la guerra
Nuevos Post Rito y conciencia

Los Cronistas 2026 I Todos los derechos reservados I Desarrollado por Sabana Kreativos