Cuento
El coleccionista de pies
Por Viviana Garcés-Vargas* Recuerdo haber visitado el bar más económico de las Peñas al menos un jueves por semana. Me encontraba escribiendo mi tesis y el «Clos», era el acompañante favorito, sumando un par de Philip Morris para digerir la vasta soledad que me albergaba en esos momentos. Siempre con la cabeza gacha, no por
Zoom
Por Viviana Garcés-Vargas* Seis meses sin fornicar. Mi cerebro había olvidado por completo segregar oxitocina, se convirtió en hastiado y poco famélico. Las soluciones que le habían sugerido hace tiempo atrás, estimuladores sexuales o pornografía, ya no le causaban ningún tipo de placer, a pesar de los ofrecimientos de intrusos que prometían vigilias de hechizo;
Amor vs. Tinder
Por Viviana Garcés-Vargas* Hice scroll en Tinder. Luego de mi divorcio me atraían las redes sociales, pero muy poco el contacto físico. Percatarme de un falo grande, inteligente y que sepa moverse con demencia sería un ganador después de dos años, porque la humedad y el succionador por cuenta propia ya no eran lo más
La negación
*Por Viviana Garcés-Vargas Furtivos mensajes. No se especificaba si deseaba coito o un simple abrazo. La soledad de las redes me hizo aceptar, a pesar del perenne recelo, las voces que retumbaban como bruja de zona norte. Adquirí vestigios de elegancia en ropa interior. Escuché a don nadie: pactaba una estancia de corta duración y
Entre nudes y provocaciones
Por Viviana Garcés-Vargas* Hay alguien que te piensa sin bóxer. Te vislumbra intocable pero cree que, a la mínima provocación, te derretirá como presa en cautiverio. Te siente irresoluta, con heridas que aún no logran cicatrizarse. Desea excederse ante las miles de historias que le contaste en absoluta confianza. Esa es su mayor fortaleza. Es
El anciano
Por Marco Maldonado* La familia llevaba apenas dos semanas de haberse mudado. Era una casa muy antigua, de principios de siglo pasado. Desde que entraron por primera vez todos en la familia sintieron una vibra especial, alguna clase de energía extraña en el ambiente. Aunque ni la madre ni el padre hablaran del tema, sí
La cornisa
Por Rubén Darío Buitrón* Ella le repetía que luego de lo que pasó, no volvería a confiar en él. Él le insistía que luego de lo que pasó, no volvería a cometer ningún error. Ella lo sacó de la suite, le pidió que no volviera jamás y cerró la puerta. Él subió a la terraza
El mensaje
Por Pedro Vargas* El bus se iba. Fredo corría detrás gritando. Chiflaba poniéndose dos dedos en los labios para que el chofer lo escuchara y lo esperase. El bus frenó en seco. Fredo siguió corriendo. Y antes de poner un pie en el escalón observó un trozo de papel pegado a su zapato. Intentó despegarlo.
Los cuerdos
Por Mark Bass* ¿Nunca habías estado en un manicomio? No tengas miedo, acá los loquitos somos buenos, somos libres, somos felices… Nos dan comida gratis, podemos tener sexo con quien queramos y a vista de todos, se nos permiten todo tipo de cosas a causa de nuestra condición. Es cierto que de vez en cuando