Poesía
Beso
Cyntia Cornejo* Beso… manantial desbordante de vida donde naufraga mi cuerpo. Fuente de agua cristalina, que calma al sediento. Beso… hondo abismo al más allá, despiertas los sentidos, pintas de mil colores todas las tentaciones. Beso… ladrón de poesía silenciosa. Expreso mis deseos en tus labios. Beso, fugitivo, delirante, preparado por mí para tu boca.
Cómo
Gabriela Calle* Hoy volvieron a preguntarme por ti que ¿cómo has estado? ¿si hemos hablado? ¿si ya te casaste? ¿si ya tienes una nueva relación? ¿que cómo se llama ella? pero mientras se van haciendo todas estas preguntas, yo solo pienso, ¿cómo? ¿cómo? ¿cómo caminas, sin sentir mi sombra en tu espalda? ¿cómo puedes besar
Repaso del amor
Juan Sebastián Castillo* Dedicado a
Las costillas de la piedra
Angélica Morales* Se pronuncia despacio, con los labios apuntando hacia el techo de una lágrima. Se pronuncia suave, como el terciopelo en la voz de una paloma que se traviste en lo oscuro. Y así van pasando las piernas de un reloj, sobre este escenario de vida y colchones surcados de cigarrillo. Tú y yo
Trilogía sexual
Por Tatiana Mendoza* DIOS La primera vez que invoqué a dios fue cuando su ruido entró en mí. No lo sabe él, pero su verga navega con otros cada vez que penetra en ella. Esconde momentos la vagina donde tres infartos me recuerdan que sus cuerpos están muertos. Una infección acabó con la lucidez y
TIEMPOS
Por Rubén Darío Buitrón* Vives dentro de mi tiempo. De mi tiempo convulsionado, gris, impaciente, confuso. Dentro de mi tiempo hay presentes y pasados. Hay preguntas y repreguntas. Por ejemplo: ¿En qué momento entraste en el vórtice de mi transcurrir y mi fluidez? ¿Cómo estás allí, desnuda de años y de culpabilidades? Y yo, ¿entré
Hoy estoy tumba
Por Angélica Morales* Son extrañas las cosas que encierra el mundo dentro del vacío de una idea, aquella puerta invisible que cela el lamento de nuestros muertos, manzanas donde el pecado de la mujer sigue rodando hacia ninguna parte. Es extraña la palabra amor porque siempre lleva ocultas llaves que abren casas vacías, niños que
Preciosa y en la sombra
Por Angélica Morales* Hace una mañana líquida dentro de los ojos y una mujer habla sobre la enfermedad de un lápiz en su mesilla de noche sobre las facturas que arden en el interior de un puchero donde sus muertos aúllan y piden sal y cebollas tristes. Hace una mañana repleta de hongos y relámpagos
Los arrimados
Por Angélica Morales* Te recuerdo así: Grave, la tos abriéndose paso entre una multitud que orina de cara a las lámparas, un pañuelo arrugado surcando la cicatriz de tu cuello. (Aquella cicatriz que compramos en nuestro viaje a Islandia/ llovía y tú atropellaste un perro con la voz). Abro los ojos y miro hacia adentro
PRESENTE PERFECTO
Por Angélica Morales* Aquí, en el catecismo de las horas, cerca del labio del mar, junto a una bolsa de náufragos que se bañan dentro de una idea. Aquí, en el silencio de la carne, en la espesura de un bosque que lleva tu nombre y se abandona. Aquí, en la tarde amarillenta, en el