Crónica
Pedro Rubira Infante, la alegría de mi abuela
Por Wladimir Torres (Wlado)* La abuela estaba casi ciega pero como se conocía todos los espacios de la casa, se aventuraba a bailar una canción que la deleitaba. «Alegre playita mía, porque eres mía te vuelvo a ver…”, cantaba y me abrazaba para que la acompañe en ese meneo de hombros y de ojos. Con
Todas las historias de amor son historias de fantasmas
Por Simón Soto A.* Sobre Todas las historias de amor son historias de fantasmas, una biografía escrita por D. T. Max que sirve también como introducción a la compleja y fascinante lectura de la obra de David Foster Wallace. Arranca con la vida familiar y apacible de la familia Wallace en Urbana, en el centro
El chamito que quedó huérfano en Ecuador
Por Alexis Ponce* Es un ‘chamito’, un niño alto y morenito de 12 años de edad. Llegó al Ecuador con su mamá. Dos venezolanos, dos solitos desde el tropical caribe al frío de los congelados anocheceres andinos. Vinieron tiempo atrás, huyendo en bus y a pie de la inminente miseria, del no futuro, de esa
El Yin y el Yang
Por Sara Villa* Aquella mujer, sentada con las piernas muy juntas en la sala de espera del ginecólogo, consiguió que me llevase las dos manos al ombligo por puro instinto. Me observaba con una rabia descarada. Taladraba mi barriga con sus pupilas a pesar de los antebrazos que la cubrían, que protegían a mi pequeño
Ignacio Escolar: Siempre quise ser periodista
Por Toño Fraguas Ni futbolista, ni astronauta: periodista. “No recuerdo haber querido ser otra cosa”, cuenta Ignacio Escolar cuando se le pregunta por el origen de su vocación. Aquel niño fascinado por el oficio quería crecer en una redacción levantando exclusivas políticas. Ni siquiera deseaba ser corresponsal de guerra, como tantos otros, sino director de periódico. Director,
La ventana
Por Isabel Macías Galeas* Años después de la partida de mi padre me vi en la obligación de querer salir de casa, no soportaba a mi madre, no soportaba el barrio. Todos los días tenía que aguantar a los pescadores que se arrimaban a la puerta a entregar conchas, caracoles, camarones o alguna tilapia y
«No me llames extranjero». Una crónica de Isabel Macías Galeas sobre la migración venezolana
Venezuela era un lugar en donde un día cualquiera, por un motivo cualquiera, se llamaba a los panas y se hacía una parrilla mientras se tomaban unas frías. Era un país donde, para mi padrastro, siempre había un Julián o un Carlos Julio en las gasolineras con quien compartir un chiste o dos. Era un
Los náufragos de la revolución
*Por Alberto Barrera Tyszka Una venezolana aguarda frente a una oficina de migración de Colombia el 20 de agosto de 2018. Luis Robayo/Agence France-Presse CIUDAD DE MÉXICO — Las imágenes se multiplican con aterradora velocidad. Cada día hay un reportaje nuevo, con distintos y difíciles testimonios. La tragedia ha dejado de ser solo venezolana. A cada
La nueva hoguera bárbara
Por Viviana Garcés* El lunes 2 de julio de este año, hace apenas más de un mes, ingresa un grupo de estudiantes de un colegio público en la Península de Santa Elena a los servicios sanitarios de la institución a la que pertenecen. Lo que vieron fue estremecedor: un feto entre los basureros. Estaba cubierto
Rubem Fonseca, el maestro del relato policial
Por Marcal Aquino* Tan pronto como comenzó, en 1963, con Los prisioneros, un impecable conjunto de cuentos, Rubem Fonseca ya fincaba los marcos de su gran arte. La escritura de filo preciso y concisión absoluta, el gusto obsesivo por el detalle, el flirt sutil con lo grotesco, los toques de deliciosa erudición, el humor refinadamente